Diana Martín se exhibe en Elgoibar

13.01.2013 15:40

Más cerca de África que nunca, Diana Martín demuestra en Elgoibar, la actual ‘Catedral del Cross’, que puede reinar en Europa. La madrileña venció a la holandesa Herzog, bronce continental, y a punto estuvo de cazar al ejército de ébano encabezado por Burka.

La discípula de Antonio Serrano no se conforma con su quinta plaza, tras las cuatro diosas de ébano. “Estoy mejor que en el Europeo de Budapest, ojalá hubiese sido ahora el campeonato”, apunta una fondista que se da cuenta, carrera a carrera, que el esfuerzo de toda una vida puede traducirse en una medalla continental.

Diana aguantaba a las africanas, mientras una guerrera como Alessandra Aguilar, que firmó una notable actuación, decía basta. La lluvia y el barro se conjuraron con ‘Lady Di’, que se mueve como nadie cuando el atletismo deja paso a la épica. Era su día y así se lo hizo saber a Elgoibar poniéndose al frente del grupo cabecero cuando restaba poco más de un kilómetro.

Sólo un tirón de Gelete Burka, la atleta más en forma del mundo, puso fin al sueño de la madrileña. Pero Diana no tiró la toalla. “Había reservado un poco e incluso tenía fuerzas para cazar a alguna africana”, comentaba tras la carrera. Era cierto. La holandesa Herzog no podía seguir a una atleta cuyo crecimiento no entiende de límites. Por delante, Burka hacía lo que quería con Cherono y Chepet y firmaba su segunda matrícula consecutiva en suelo español tras su victoria en la San Silvestre Vallecana.

Lamdassem, soberbio
En categoría masculina, Ayad Lamdassem volvió a demostrar que es el español más fuerte en pruebas de cross. El atleta afincado en Lleida terminó tercero tras Bett y un espectacular Kipruto. El vencedor, que se sobrepuso a una caída, pegó un latigazo descomunal para dejar a sus compatriotas en la estacada.

Javi Guerra y Juan Carlos Higuero llegaron tras el grupo cabecero. El segoviano y el arandino realizaron un generoso despliegue en un terreno de una complicación extrema. En medio del diluvio universal aparecía tras ellos Iván Fernández. La gran actuación del vasco llevó el delirio a una afición entendida como pocas y generosa como ninguna.

El atletismo en estado puro se reivindicó en una de sus cunas. Allí, mimetizándose con el escenario, emergió otra vez más Diana Martín. La que nunca falla. Una atleta que puede pasar desapercibida por su modestia y educación; pero que este deporte poco a poco la pone en su sitio. ‘Lady Di’ nació para mandar en Europa.